Clínica Maestros de los Pies Pedir cita

Inicio/Servicios/Biomecánica

03 · Biomecánica · Sarrià-Sant Gervasi

Dismetría de extremidades inferiores: el alza adecuada para cada caso

Tener una pierna algo más corta que la otra es frecuente. Lo importante es medir de dónde viene la diferencia y, si hace falta, poner el alza adecuada.

Luis Enrique Alvarez de Torres, podólogo de la Clínica Maestros de los Pies en Barcelona, que valora la dismetría de extremidades inferiores y el alza adecuada

Qué es la dismetría de extremidades inferiores

La dismetría de extremidades inferiores (EEII) es la diferencia de longitud entre las dos piernas. Es muy común tener una pequeña diferencia, y muchas personas la tienen sin ninguna molestia. No todas las diferencias de longitud hay que compensarlas.

Antes de poner nada, lo primero es saber de dónde viene esa diferencia y cuánto mide. Hay varios motivos posibles y cada uno se aborda de forma distinta. Se mide, no se adivina.

Estructural o funcional: dos tipos de dismetría

Hay dos tipos de dismetría y no se tratan igual. Saber cuál es cada caso cambia por completo lo que conviene hacer.

  1. Dismetría estructural o real

    El hueso es de verdad más largo o más corto en una pierna, en el fémur o en la tibia. Puede venir de una diferencia de crecimiento en la infancia, de una fractura antigua o de una cirugía de cadera o rodilla, como una prótesis. En estos casos puede tener sentido un alza.

  2. Dismetría funcional o aparente

    Los huesos miden lo mismo, pero la pierna se comporta como si fuera más corta. Suele deberse a una pelvis inclinada o rotada, una escoliosis, un pie que se hunde o prona más que el otro, o una rodilla o cadera que no estira del todo, a veces por contracturas musculares. Aquí lo primero es corregir la causa, y un alza puesta sin más puede empeorarlo.

Señales de una pierna más corta que la otra

  • Dolor lumbar, de cadera o de rodilla, sobre todo de un solo lado.
  • Cojera o sensación de andar un poco torcido.
  • Notas un hombro o una cadera más altos que el otro.
  • El pantalón arrastra más de una pierna que de la otra.
  • El calzado se te gasta distinto de un pie que del otro.
  • Durezas o sobrecarga que aparecen solo en un pie.
  • En corredores, molestias que siempre salen del mismo lado; en niños, que se note al andar o una escoliosis en revisión.

Cómo medimos la dismetría en consulta

En consulta valoramos de dónde viene la diferencia, cuánto mide y cómo responde el cuerpo. Con eso decidimos si hace falta un alza y cuál.

  1. Entrevista

    Hablamos de tus molestias, lesiones, operaciones, deporte y trabajo. Eso ya orienta mucho sobre el origen de la diferencia.

  2. Exploración y medición

    Te exploramos tumbado y de pie, medimos las piernas y la altura de la pelvis. Así distinguimos una dismetría estructural de una funcional.

  3. Prueba con alzas de distinto grosor

    Colocamos tablillas o alzas de distinto grosor bajo un pie para ver con cuál se nivela la pelvis. Comprobamos en el momento cómo responde el cuerpo.

  4. Estudio de la pisada

    Analizamos la marcha y el reparto de cargas con plataforma de presiones. Vemos si un pie prona o se hunde más que el otro.

  5. Radiografía si hace falta

    Cuando conviene medir con exactitud la longitud de los huesos, el podólogo solicita una radiografía de las piernas en carga. Luego la revisamos juntos.

  6. Plan a medida

    Con todos los datos decidimos si hace falta un alza y de qué tipo. No hay una solución igual para todos.

El alza adecuada: cuándo y cuál

El alza adecuada no es la misma para todos. No siempre se compensa toda la diferencia, y casi nunca de golpe: a menudo se empieza con menos y se ajusta en las revisiones para que el cuerpo se adapte.

La elección depende de cuánto mide la diferencia, del tipo de dismetría, de la edad, de la actividad (deporte, trabajo de pie) y del calzado que usas a diario. El objetivo es repartir mejor la carga y mejorar el apoyo, ni más ni menos.

  1. Alza en la plantilla personalizada

    Cuando la diferencia es pequeña, el alza se integra en la plantilla a medida. Las fabricamos en el taller propio de la clínica y las ajustamos a tu zapato.

  2. Talonera

    Una talonera eleva el talón cuando la diferencia es pequeña y cabe dentro del calzado. Según el caso, el alza es completa, de talón a dedos, o solo en el talón.

  3. Alza en el calzado

    Cuando la diferencia es mayor y dentro del zapato no cabe sin que el talón se salga, el alza se coloca en la propia suela. Así se mantiene el pie sujeto y el apoyo estable.

  4. Plantilla que equilibra la pisada

    En la dismetría funcional lo primero es corregir la causa, por ejemplo con una plantilla que equilibre la pisada. En estos casos un alza puesta sin más puede sobrecargar más, por eso se valora antes.

Adaptación y revisiones

  • El cuerpo necesita un tiempo para adaptarse al alza, por eso se empieza poco a poco.
  • Revisamos cómo respondes y ajustamos el grosor en las siguientes visitas.
  • Conviene usar el alza en todo el calzado de diario, no solo en un par.
  • En niños en crecimiento revisamos a menudo, porque la diferencia puede cambiar con el tiempo.
  • Si el dolor no mejora o hay otra causa detrás, te derivamos al médico o al traumatólogo.

Lo que conviene evitar

  • Ponerte un alza comprada sin que nadie haya medido la diferencia.
  • Compensar de más: si la dismetría es funcional o pasas de la cuenta, puedes crear otra sobrecarga.
  • Cambiar el alza de un zapato a otro sin ajustarla, porque cada calzado es distinto.
  • Usar el alza solo en unos zapatos y en otros no, así el cuerpo nunca se adapta bien.

Preguntas que nos hacen

Sí, una pequeña diferencia de longitud es muy frecuente y mucha gente la tiene sin molestias. Lo importante es medir cuánto es y de dónde viene antes de decidir nada.

Cuando la diferencia es estructural y genera sobrecarga o molestias, un alza puede ayudar a repartir mejor la carga. Si la dismetría es funcional, lo primero es corregir la causa, y un alza no siempre es la solución.

No es recomendable ponerse un alza sin medir primero. Si la diferencia es funcional o se compensa de más, se puede crear otra sobrecarga en lugar de mejorar el apoyo.

Conviene usarla en todo el calzado de diario. Si solo la llevas en un par, el cuerpo recibe apoyos distintos cada día y le cuesta adaptarse.

No siempre. En niños en crecimiento la diferencia puede cambiar, por eso se valora y se revisa con frecuencia antes de decidir si hace falta un alza.

En algunos casos una diferencia de longitud se relaciona con dolor lumbar, de cadera o de rodilla, sobre todo de un lado. Por eso valoramos de dónde viene antes de tratarla.

Sarrià-Sant Gervasi · Barcelona

¿Hablamos de tu pie?

Pide cita y te decimos qué hay que mirar. Sin volante, sin papeles previos.

Llamar Pedir cita