02 · Podología · Sarrià-Sant Gervasi
Por qué huelen mal y sudan los pies: hiperhidrosis y queratólisis punctata
El mal olor de pies casi nunca es falta de higiene. Suele ser sudor que no se va y bacterias que lo aprovechan. Se valora y se controla.

Por qué huelen mal los pies
El pie es una de las zonas del cuerpo con más glándulas del sudor. El sudor en sí apenas huele. El olor aparece cuando las bacterias que viven de forma normal en la piel descomponen el sudor y la capa córnea reblandecida, sobre todo dentro de un calzado cerrado y caliente. A ese mal olor de pies se le llama bromhidrosis.
Por eso lavarse más no siempre basta. Cuando el pie suda mucho, la humedad vuelve en poco tiempo y las bacterias siguen teniendo de qué alimentarse. Detrás del sudor de pies y del mal olor suelen estar la hiperhidrosis plantar, la queratólisis punctata o las dos a la vez. No es un problema de limpieza, es un problema de humedad.
Hiperhidrosis plantar: pies que sudan mucho
La hiperhidrosis plantar es sudar más de lo que el cuerpo necesita para regular la temperatura. El pie está húmedo casi todo el día. Los calcetines se empapan, el calzado se estropea antes y el pie resbala dentro del zapato. La piel se ve blanca y arrugada, y salen más ampollas y rozaduras. Son pies que sudan mucho, haga el tiempo que haga.
Hay dos tipos. La primaria no tiene una causa detrás: suele empezar en la infancia o la adolescencia, a menudo va con sudor de manos y es frecuente que haya familiares con lo mismo. La secundaria aparece por otra causa, como cambios hormonales, algunas enfermedades o ciertos medicamentos. Si el sudor es nuevo, aparece en todo el cuerpo o se da por la noche, conviene que lo valore el médico.
Queratólisis punctata: la causa del olor fuerte
La queratólisis punctata es una infección superficial de la capa más externa de la piel de la planta, causada por bacterias. No es un hongo. Se ven pequeños hoyos o cráteres de 1 a 3 mm, a veces unidos formando surcos, sobre todo en las zonas de apoyo: el talón, la parte delantera de la planta y debajo de los dedos. Se notan más con el pie mojado y la piel de alrededor puede verse blanquecina.
Su señal más llamativa es un olor muy fuerte y característico. A veces la planta se nota pegajosa o hay escozor al andar, aunque muchas veces no molesta. Casi siempre va de la mano del sudor excesivo y del calzado cerrado muchas horas: botas de trabajo, calzado de seguridad, deporte o uniformes. Cuando se controla la humedad y se aplica el tratamiento tópico que pauta el profesional, mejora; si vuelve la humedad, puede volver.
Sudor, bacterias u hongos: en qué se diferencian
Varios problemas del pie huelen o se parecen, pero no son lo mismo ni se tratan igual. Saber qué es cada cosa es lo que permite orientar bien el tratamiento. No todo mal olor es la misma causa, y no todo lo que pica es un hongo.
Hiperhidrosis
Humedad constante en el pie, sin lesiones propias en la piel. Es el sudor en exceso, y suele ser la base sobre la que aparecen los demás problemas.
Queratólisis punctata
Pequeños hoyitos en la planta y un olor muy intenso. La causa es una bacteria, no un hongo, y va casi siempre unida al sudor.
Pie de atleta
Picor, descamación y grietas entre los dedos. En este caso sí es un hongo, y se trata de otra manera.
Pseudomonas entre los dedos
Piel blanca y húmeda con un tono verdoso y olor intenso. Es otra bacteria, la Pseudomonas, y conviene diferenciarla en consulta.
Qué lo empeora
Hay gestos y situaciones del día a día que mantienen el pie húmedo y empeoran el olor.
- Calzado cerrado o de material que no transpira durante muchas horas.
- Usar el mismo par todos los días sin dejar que se seque.
- Calcetines sintéticos o no cambiarlos a lo largo del día.
- No secar bien los pies, y sobre todo entre los dedos.
- Calor, deporte o trabajo de pie con botas durante toda la jornada.
- Los nervios y el estrés, porque el sudor de pies aumenta con la tensión.
Cuándo venir a consulta
- El olor no mejora aunque cuides la higiene a diario.
- Ves pequeños hoyitos o cráteres en la planta del pie.
- Los calcetines se te empapan cada día.
- La piel entre los dedos se ve blanca, blanda o se abre.
- Tienes ampollas o rozaduras que se repiten.
- El sudor empieza de repente o aparece en todo el cuerpo.
Diagnóstico en consulta
En la clínica no se adivina: se mira. El objetivo es saber qué hay detrás del sudor y del olor para orientar bien el tratamiento y, si hace falta, derivar al médico.
Entrevista
Preguntamos desde cuándo pasa, qué calzado usas, tu trabajo y tu deporte. También si sudas de las manos y si hay familiares con lo mismo.
Exploración de la planta
Revisamos la planta y entre los dedos con buena luz, con la piel húmeda y seca. Así se ven los hoyitos, la maceración y las zonas de apoyo.
Cultivo si hay duda
Cuando hay duda con hongos, se toma una muestra de piel o uña para analizarla en laboratorio. Es un examen de cultivos que confirma qué es.
Pie de riesgo
Valoramos si es un pie de riesgo, por ejemplo con diabetes o mala circulación. En ese caso se extreman los cuidados y se deriva al médico si procede.
Tratamiento del sudor y el mal olor de pies en Barcelona
El mal olor mejora cuando se trabajan a la vez las dos cosas: la humedad y las bacterias. No hay un gesto único, sino un plan sencillo que se ajusta a tu trabajo, tu calzado y tu tipo de pie. Esto es lo que hacemos en consulta.
Higiene y secado
Pautamos una rutina de lavado y secado, también entre los dedos, sin culpabilizar a nadie. El objetivo es que el pie esté el mayor tiempo posible seco.
Tratamiento tópico
Para la queratólisis punctata y para ayudar a controlar el sudor, el profesional pauta un tratamiento tópico adecuado a cada caso. Se explica cómo y durante cuánto tiempo usarlo.
Cuidado de la piel
Si hace falta, se retira con cuidado la piel engrosada o macerada mediante quiropodia. Así la zona se mantiene más limpia y el tratamiento llega mejor.
Calzado y calcetines
Damos consejo de calzado y calcetines según tu trabajo o tu deporte. Pequeños cambios en lo que llevas puesto ayudan mucho a mantener el pie seco.
Plantillas, si hacen falta
Si además hay un problema de pisada, se valora con un estudio de la pisada y se hacen plantillas personalizadas pensando también en la humedad del pie. No son el tratamiento del sudor, pero ayudan cuando hacen falta.
Revisión y derivación
Revisamos cómo responde el pie y ajustamos lo que haga falta. Si el sudor es muy intenso o parece tener otra causa, se deriva al médico.
Cuidados en casa
- Lava y seca muy bien los pies, prestando atención a la zona entre los dedos.
- Usa calcetines de algodón o fibras técnicas que transpiren, y cámbialos una o dos veces al día si hace falta.
- Alterna el calzado para que cada par se seque del todo de un día para otro.
- Saca las plantillas al quitarte el calzado para que se aireen.
- Elige calzado transpirable siempre que puedas.
- En casa, anda descalzo ratos para airear los pies; en piscinas y gimnasios, usa chanclas.
Preguntas que nos hacen
Porque el olor no viene de la suciedad, sino del sudor que las bacterias de la piel descomponen dentro del calzado. Si el pie suda mucho, la humedad vuelve enseguida y lavarse más no basta. Lo habitual es que haya hiperhidrosis, queratólisis punctata o las dos.
Es una infección superficial de la capa más externa de la piel de la planta, causada por bacterias. Se ven pequeños hoyitos o cráteres en las zonas de apoyo y da un olor muy fuerte. No es un hongo y casi siempre va unida al sudor excesivo.
La hiperhidrosis no se cura, pero se controla. Con los cuidados adecuados y el tratamiento que pauta el profesional, el sudor y el olor se pueden reducir bastante. Si el sudor es muy intenso o parece tener otra causa, el médico valora otras opciones.
No es una infección que se transmita de forma habitual entre personas. Aparece sobre todo por el ambiente húmedo y caliente del propio pie dentro del calzado. Por eso lo que más ayuda es controlar la humedad.
Pueden ayudar a mantener el pie más seco en el día a día, pero por sí solos no resuelven el fondo del problema. Si hay queratólisis punctata o mucho sudor, conviene que lo valore el podólogo para orientar el tratamiento.
Cuando el olor no mejora pese a cuidar la higiene, ves hoyitos en la planta, los calcetines se empapan a diario o la piel se abre entre los dedos. También si el sudor empieza de repente o tienes diabetes o mala circulación.
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Dermatología del pie
Valoramos la piel y las uñas del pie para saber qué hay detrás de cada molestia, porque no todo lo que se ve es lo que parece.
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Hongos en los pies
Cuando el picor, la descamación o el olor pueden venir de un hongo, lo comprobamos y lo tratamos; si hace falta, con examen de cultivos.
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Si además del sudor hay un problema de pisada, estudiamos cómo pisas y hacemos plantillas personalizadas para tu pie y tu calzado.
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