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02 · Podología · Sarrià-Sant Gervasi

Eczema atópico o psoriasis en los pies: cómo diferenciarlos y cuidarlos

Eczema atópico o psoriasis en los pies: qué es cada uno, en qué se diferencian de los hongos y cómo te ayuda el podólogo en Barcelona.

Luis Enrique Alvarez de Torres, podólogo de la Clínica Maestros de los Pies en Barcelona, que valora el eczema atópico y la psoriasis en los pies y las uñas

Qué es el eczema atópico en los pies

El eczema atópico, o dermatitis atópica, es una inflamación crónica de la piel. Cursa con piel muy seca y picor intenso, y va por brotes: temporadas mejor y temporadas peor. Suele empezar en la infancia y a menudo hay antecedentes de alergias, asma o rinitis, en la propia persona o en la familia. Es una enfermedad de la piel que lleva el dermatólogo; el podólogo ayuda con lo que aparece en el pie.

En el pie suele salir en el dorso, los tobillos, entre los dedos y en la planta. En niños existe la dermatosis plantar juvenil: la parte delantera de la planta se ve brillante, seca y agrietada. El rascado puede abrir la piel y facilitar infecciones, así que conviene no rascar. Hay una variante, el eczema dishidrótico, con ampollitas pequeñas que pican en las plantas y los laterales de los dedos, a veces con calor o sudor.

Qué es la psoriasis en los pies y las uñas

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel. No es contagiosa. También va por brotes y tiene una base genética, así que no aparece por falta de higiene ni se pega a nadie. Es una enfermedad de la piel que lleva el dermatólogo, en coordinación con el médico de cabecera cuando hace falta.

En el pie se ve como placas rojas bien delimitadas con escama blanca o plateada. En la planta puede dar piel muy gruesa que se agrieta (psoriasis palmoplantar) y, a veces, pústulas (pustulosa palmoplantar). Esas grietas duelen al caminar.

En las uñas deja pequeños hoyitos, manchas amarillentas como de gota de aceite, o la uña engrosada o que se despega. Por eso la psoriasis en las uñas de los pies se confunde mucho con los hongos. Algunas personas con psoriasis notan dolor e hinchazón en las articulaciones de los dedos o en el talón (artritis psoriásica): eso lo valora el reumatólogo o el dermatólogo.

Eczema atópico o psoriasis: en qué se diferencian

Eczema atópico y psoriasis se parecen entre sí, y los dos se confunden con hongos o con una irritación del calzado. Saber qué es importa, porque una crema para hongos no ayuda a una psoriasis, y al revés.

  1. Eczema atópico

    Aquí manda el picor, con piel muy seca y bordes poco definidos. En los brotes pueden salir ampollitas o la piel supurar un poco. No es contagioso.

  2. Psoriasis

    La placa es más gruesa y bien delimitada, con escama plateada; el picor es menor o variable. Es habitual que afecte también a las uñas. No es contagiosa.

  3. Hongos

    El pie de atleta y la onicomicosis suelen empezar entre los dedos, a veces en un solo pie, y pueden dar mal olor. A diferencia de los otros dos, sí se contagian.

  4. Dermatitis de contacto

    Es una reacción a un material del calzado, pegamentos o tintes. Sale justo donde roza el zapato o toca ese material.

Qué lo empeora en el pie

En el pie hay factores que resecan la piel o la irritan y favorecen los brotes:

  • Calzado cerrado y sudor mantenido durante el día.
  • Calcetines sintéticos que no transpiran.
  • Roce y presión; en la psoriasis, una herida o roce puede hacer salir una placa (fenómeno de Koebner).
  • Jabones agresivos y agua muy caliente, que resecan la piel.
  • Frío y calefacción, que resecan el ambiente y la piel.
  • Estrés y el propio rascado, que empeoran el brote y abren la piel.

Cuándo venir a consulta

  • Picor o descamación en el pie que no se va.
  • Grietas en la planta que duelen o sangran.
  • Uñas con hoyitos, manchas o que se despegan.
  • Placas rojas con escama que vuelven una y otra vez.
  • Ampollitas que pican en plantas o laterales de los dedos.
  • Cremas para hongos que no funcionan, o signos de infección (calor, pus, dolor que va a más); también si tienes diabetes o mala circulación.

Diagnóstico en consulta

En consulta el objetivo es saber qué es antes de tratar nada. Se mira, se pregunta y, si hay duda con hongos, se confirma con laboratorio.

  1. Entrevista

    Preguntamos por los antecedentes, si hay otras zonas del cuerpo afectadas y cuándo empeora. Esa historia orienta mucho hacia eczema, psoriasis u otra cosa.

  2. Exploración de piel y uñas

    Revisamos la piel y las uñas de los dos pies, no solo el que molesta. También miramos el calzado y los calcetines que usas a diario.

  3. Cultivo si hay duda

    Si no está claro que sean hongos, tomamos una muestra de uña o piel y se analiza en laboratorio. Así se confirma o se descarta la infección antes de tratar; se mide, no se adivina.

  4. Coordinación con el dermatólogo

    El eczema atópico y la psoriasis los lleva el dermatólogo. Si hace falta, derivamos con lo observado en el pie para que no empieces de cero.

Tratamiento del eczema atópico y la psoriasis en los pies en Barcelona

El eczema atópico y la psoriasis son enfermedades crónicas de la piel: no se curan, se controlan, y quien los lleva es el dermatólogo (y el médico de cabecera). El podólogo trabaja lo que pasa en el pie y se coordina con ellos.

  1. Quiropodia cuidadosa

    Rebajamos la piel gruesa y tratamos las grietas de la planta y las uñas engrosadas, con cuidado y sobre piel sensible. La idea es aliviar sin agredir la piel ni provocar un brote.

  2. Uñas con psoriasis

    Las uñas con hoyitos, engrosadas o que se despegan se trabajan con fresado y recorte adaptado. Buscamos que molesten menos al calzarse y al caminar.

  3. Menos roce y presión

    Las plantillas personalizadas y las ortesis de silicona descargan las zonas de roce y presión. Así se evita que una herida o un roce dispare una placa nueva.

  4. Tratamiento tópico

    Puede pautarse un tratamiento tópico que indica el profesional, en coordinación con el dermatólogo cuando corresponde. No conviene automedicarse ni poner cremas sin saber qué es.

  5. Calzado y calcetines

    Aconsejamos calzado transpirable que no roce y calcetines de algodón o fibras naturales, sin costuras que marquen. Pequeños cambios que ayudan a que la piel esté más tranquila.

  6. Revisiones

    Programamos revisiones para ir viendo cómo responden la piel y las uñas. Entre brotes se ajusta el cuidado y se vigilan las grietas y las zonas de presión.

Cuidados en casa

  • Lava con agua tibia y jabón suave, sin agua muy caliente.
  • Seca bien sin frotar, también entre los dedos.
  • Hidrata a diario con crema hidratante o emoliente sin perfume, sobre todo tras la ducha, y no entre los dedos.
  • Usa calcetines de algodón y cámbialos si notas sudor.
  • Elige calzado transpirable que no roce ni apriete.
  • No rasques ni arranques escamas o pieles, y no te pongas cremas para hongos sin saber qué es.

Preguntas que nos hacen

En el eczema manda el picor, con piel seca y bordes difusos; en la psoriasis la placa es más gruesa y bien delimitada, con escama plateada, y suele afectar a las uñas. Aun así no siempre se distingue a simple vista, por eso conviene que lo valore un profesional.

No. Ni la psoriasis ni el eczema atópico se contagian. No se pegan por contacto ni por compartir toalla, piscina o calzado.

Sí, se confunden mucho, sobre todo en las uñas. Por eso, si hay duda, tomamos una muestra y se analiza en laboratorio antes de tratar.

Son enfermedades crónicas de la piel: no se curan, pero sí se controlan y pueden pasar temporadas tranquilas. El dermatólogo las lleva y el podólogo ayuda con el pie.

Para el día a día suele aconsejarse una crema hidratante o emoliente sin perfume. Cualquier tratamiento tópico específico lo pauta el profesional según lo que sea; no es buena idea automedicarse con cremas para hongos sin confirmar el diagnóstico.

El eczema atópico y la psoriasis los lleva el dermatólogo. El podólogo ayuda con el pie: diferenciar qué es, cuidar piel y uñas, tratar durezas y grietas, descargar zonas de roce y derivar cuando toca.

Sarrià-Sant Gervasi · Barcelona

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