Clínica Maestros de los Pies Pedir cita

Inicio/Servicios/Podología

02 · Podología · Sarrià-Sant Gervasi

Helomas: definición, tipos y tratamientos

El heloma, el típico callo con núcleo que se clava y duele al pisar. Aquí te contamos qué es, qué tipos hay y cómo se trata.

Sillón de podología y carro de quiropodia de la Clínica Maestros de los Pies en Barcelona, donde se valoran y tratan los helomas

Qué es un heloma: definición

El heloma es un callo con un núcleo duro en el centro. Tiene forma de cono y se clava hacia dentro, presionando las capas profundas de la piel. Por eso duele al apretar o al pisar, muchas veces como si tuvieras una piedrecita dentro del zapato.

Aparece por presión o roce repetido en un punto concreto del pie. La piel se defiende engrosándose, es lo que se llama hiperqueratosis. Si la presión sigue, ese engrosamiento forma el núcleo que aprieta hacia dentro y molesta.

La dureza o callosidad es un engrosamiento extenso y plano, sin núcleo, y molesta menos. La verruga plantar es otra cosa: es una infección por un virus, interrumpe las líneas de la piel y tiene puntitos negros, mientras que el heloma sigue las líneas de la piel. Si tienes dudas entre verruga y heloma, lo vemos en la página de cirugía con láser de verruga o heloma.

Por qué aparecen los helomas

Casi siempre hay un motivo detrás: algo que carga o roza ese punto una y otra vez.

  1. Calzado

    El zapato estrecho, de tacón o con costuras que rozan concentra la presión en zonas pequeñas del pie. Ahí es donde se forma el heloma.

  2. Forma de pisar

    Si pisas cargando de más un punto, ese punto acaba pagándolo. El pie cavo o unos metatarsianos que bajan más de la cuenta son causas frecuentes.

  3. Deformidades de los dedos

    Un juanete, un juanete de sastre o unos dedos en garra o en martillo cambian los puntos de apoyo. El dedo roza con el zapato o contra otro dedo y aparece el heloma.

  4. Hueso que sobresale

    A veces debajo del heloma hay un hueso que sobresale, una exostosis. La piel que queda encima recibe toda la presión y se engrosa.

  5. Piel seca y edad

    La piel seca se agrieta y se defiende peor del roce. Con la edad, además, la almohadilla grasa de la planta se adelgaza y protege menos los apoyos.

Tipos de helomas

No todos los helomas son iguales ni se tratan igual. Estos son los más habituales.

  1. Heloma duro

    Es el más frecuente. Aparece en zonas de apoyo y roce: en la planta bajo las cabezas de los metatarsianos, encima de los nudillos de los dedos en garra o en martillo y en la cara externa del quinto dedo. Es ese núcleo firme y bien delimitado que duele al presionar.

  2. Heloma blando o interdigital

    Se forma entre los dedos, sobre todo entre el cuarto y el quinto. Como ahí hay humedad, la piel se queda blanca y blanda. Se puede confundir con hongos, por eso conviene que lo valore el podólogo.

  3. Heloma miliar

    Son varios helomas pequeños, como granitos, en la planta o el talón. Suelen ir asociados a piel seca y a veces molestan poco.

  4. Heloma neurovascular

    Lleva vasos y terminaciones nerviosas en su interior. Es muy doloroso y sangra al tocarlo, y suele estar en zonas de mucha carga. Hay que tratarlo con más cuidado que un heloma normal.

  5. Heloma subungueal

    Se forma bajo la uña o en el surco que hay a su lado. Suele venir de la presión del calzado o de una uña engrosada que aprieta la piel.

Cuándo conviene venir

  • Un dolor al pisar en un punto concreto, como si tuvieras una piedrecita.
  • Una dureza que vuelve siempre en el mismo sitio por mucho que la limes.
  • Un callo que te molesta al apretar con el dedo o de lado.
  • Piel blanca y reblandecida entre dos dedos que no se va.
  • Un callo que sangra, late o duele mucho más de lo normal.
  • Tienes diabetes o mala circulación y te ha salido un heloma o una dureza.

Diagnóstico del heloma

Antes de tratar hay que saber qué es y por qué ha salido. Se mide, no se adivina. Por eso la consulta empieza mirando bien la lesión y el pie entero.

  1. Mirar la lesión de cerca

    Observamos la lesión de cerca para distinguir el heloma de una verruga. El heloma sigue las líneas de la piel; la verruga las interrumpe y tiene puntitos negros.

  2. Dónde está y cómo duele

    Presionamos de frente y de lado para ver cómo responde. La forma de doler y el sitio exacto ya dicen mucho sobre el tipo de heloma.

  3. Estudio de la pisada

    Vemos dónde carga el pie con una plataforma de presiones y analizándote caminando y corriendo en cinta. Así encontramos el punto que está provocando el heloma.

  4. Prueba de imagen si hace falta

    Si sospechamos un hueso que sobresale por debajo, se solicita la prueba de imagen que corresponda. Sirve para ver el hueso y decidir el tratamiento.

Tratamientos de helomas en Barcelona

Quitar el heloma alivia en el momento, pero si no se trata la causa, vuelve. Por eso trabajamos en dos partes: retirar lo que duele y descargar el punto que lo provoca.

  1. Quiropodia y enucleación

    Retiramos las durezas y los callos y enucleamos el heloma, es decir, sacamos el núcleo, con instrumental estéril. Se trabaja sobre la piel engrosada, así que no suele molestar. Alivia rápido, pero por sí sola no evita que vuelva.

  2. Laserterapia

    Con el láser 30 Podylas hacemos sesiones cortas en consulta para verrugas, helomas y hongos. Es una opción más dentro del plan, según cada caso.

  3. Ortesis de silicona

    Hacemos a medida en consulta unas siliconas que separan o protegen el dedo. Descargan el punto donde se forma el heloma para que deje de rozar.

  4. Plantillas personalizadas

    Fabricamos plantillas en nuestro propio taller a partir del estudio de tu pisada. Reparten la carga y descargan la zona del heloma plantar.

  5. Calzado e hidratación

    Elegir bien el calzado e hidratar la piel forma parte del tratamiento, no es un extra. Un zapato con puntera ancha y sin costuras que rocen quita presión del punto que molesta.

  6. Cirugía con láser

    Para el heloma profundo que vuelve una y otra vez pese a la quiropodia y la descarga, o para el neurovascular, valoramos la cirugía de partes blandas con láser. Lo explicamos en la página de cirugía con láser de verruga o heloma.

  7. Cirugía ósea

    Cuando el origen es un hueso que sobresale, una exostosis, o una deformidad como un dedo en garra o un juanete, se trata el hueso. Luis Enrique tiene el máster en cirugía podológica del antepié y el posgrado en cirugía de mínima incisión.

Qué hacer y qué no en casa

  • Hidrata la piel de los pies a diario, sobre todo si la tienes seca.
  • Usa calzado con puntera ancha y sin costuras que rocen en el punto que molesta.
  • No cortes ni arranques el heloma en casa con cuchillas ni tijeras.
  • No uses callicidas ni parches de farmacia sin que lo valore el podólogo: pueden quemar la piel sana.
  • Si tienes diabetes o mala circulación, ve siempre al podólogo y no te trates el heloma en casa.

Preguntas que nos hacen

La dureza o callosidad es un engrosamiento amplio y plano de la piel, sin núcleo, y molesta poco. El heloma es un callo con un núcleo duro en el centro que se clava hacia dentro y duele al pisar. Callo es el nombre general; el heloma es ese callo con núcleo.

Porque la quiropodia quita el heloma pero no la causa. Si sigue habiendo presión o roce en ese punto, la piel vuelve a engrosarse. Por eso el tratamiento no es solo retirar, también hay que descargar la zona.

La quiropodia y la enucleación se hacen sobre la piel engrosada, así que normalmente no molesta. Si el heloma es neurovascular o está muy inflamado puede ser más sensible, y en ese caso lo tenemos en cuenta.

Mejor no. Los callicidas y los parches pueden quemar la piel sana de alrededor, y cortarlo con cuchillas puede dejar una herida que se infecte. Lo recomendable es que lo valore el podólogo y lo retire con instrumental estéril.

Acude siempre al podólogo y no te lo trates en casa. En personas con diabetes o mala circulación una herida pequeña se puede complicar, así que conviene revisar el pie con cuidado.

Cuesta distinguirlos a simple vista porque ambos dejan la piel blanca y blanda. El heloma blando sale por el roce entre los dedos y el hongo es una infección. Lo mejor es que lo miremos en consulta para tratar lo que de verdad es.

Sarrià-Sant Gervasi · Barcelona

¿Hablamos de tu pie?

Pide cita y te decimos qué hay que mirar. Sin volante, sin papeles previos.

Llamar Pedir cita