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Por qué se produce el esguince de tobillo
Te tuerces el tobillo y no sabes muy bien por qué, o te pasa una y otra vez. Aquí te explicamos de dónde viene un esguince de tobillo.

Qué es un esguince de tobillo
Un esguince de tobillo es una lesión de los ligamentos. Los ligamentos son las bandas que unen los huesos y sujetan la articulación. Cuando el tobillo se tuerce, esas bandas se estiran más de lo que aguantan. Pueden distenderse o llegar a romperse, en parte o del todo.
No siempre es "solo una torcedura". Dos tobillos que han dolido lo mismo pueden tener dentro cosas muy distintas. Entender por qué se ha producido ayuda a recuperarlo bien y, sobre todo, a que no vuelva a pasar. Porque un esguince de tobillo mal recuperado es el que más facilita el siguiente.

Por qué se produce el esguince de tobillo
El pie se tuerce hacia dentro
En casi todos los esguinces, el pie gira hacia dentro: la planta mira hacia dentro y el peso cae sobre el borde externo. Suele pasar en un mal apoyo, al bajar un bordillo o un escalón, al caer de un salto sobre otro pie o al pisar en terreno irregular.
El ligamento se estira más de lo que aguanta
Al torcerse hacia dentro, los que sufren son los ligamentos de la cara externa del tobillo. El primero en lesionarse suele ser el más delantero (el ligamento peroneo-astragalino anterior). Según la fuerza del movimiento, se estira, se rompe en parte o se rompe del todo.
Menos veces, hacia fuera o más arriba
A veces el pie se tuerce hacia fuera y entonces se lesiona la cara interna del tobillo. Y en algunos casos se afecta el ligamento de arriba, entre la tibia y el peroné (lo que se llama esguince alto), que suele tardar más en recuperarse.
Causas y lo que lo favorece
Un esguince de tobillo casi nunca es mala suerte a secas. Casi siempre hay algo que lo ha favorecido, y conviene conocerlo.
Un esguince anterior mal recuperado
Es el factor que más pesa. Si un esguince previo no se recuperó del todo, el tobillo queda más vulnerable y vuelve a torcerse con más facilidad.
Una pisada que carga hacia fuera
Algunos pies apoyan más por el borde externo (pie supinador, o pie cavo con el arco alto). Esa forma de pisar deja el tobillo en una posición de más riesgo para torcerse hacia dentro.
El calzado
Un zapato inestable, con la suela blanda o gastada por fuera, sin sujeción del talón o con tacón, deja el tobillo poco sujeto. Con esa base, un mal apoyo se convierte en esguince más fácilmente.
Deporte con saltos y giros
El baloncesto, el fútbol, el pádel, el vóley o correr por montaña juntan saltos, frenadas y cambios de dirección. Son gestos en los que el tobillo se ve obligado a aguantar la torsión.
Terreno irregular y cansancio
El suelo desigual multiplica los malos apoyos. Y al final del entreno, con el músculo cansado, el tobillo reacciona peor y es cuando más torceduras aparecen.
Poca fuerza y poco equilibrio
Los músculos de la cara externa de la pierna (los peroneos) son los que frenan la torsión. Si están flojos, o si el equilibrio (la propiocepción) falla, el tobillo no se entera a tiempo de que se está torciendo.
Por qué tengo esguince de tobillo una y otra vez
Mucha gente nos dice lo mismo: "siempre me tuerzo el mismo tobillo". Cuando un esguince se repite suele haber una explicación. Si el ligamento cicatriza algo más largo y la fuerza y el equilibrio no se recuperan, el tobillo queda flojo o se va. Es lo que se llama inestabilidad crónica de tobillo, y cada esguince facilita el siguiente.
Por eso que deje de doler no quiere decir que esté recuperado. El dolor se va antes que la estabilidad. Si se vuelve a la actividad normal solo porque ya no molesta, el tobillo sigue fallando por dentro. Una cosa es que pase el susto y otra, recuperar el tobillo de verdad.
Grados del esguince de tobillo
El esguince se clasifica en grados según cuánto se ha dañado el ligamento. El grado lo valora un profesional, no se adivina en casa.
Grado 1, leve
El ligamento se ha estirado, sin rotura. Suele haber poca hinchazón y molestia, y normalmente se puede caminar, aunque con cuidado.
Grado 2, moderado
Hay una rotura parcial del ligamento. Aparecen hinchazón y moratón, y cuesta apoyar el pie con normalidad.
Grado 3, grave
El ligamento se ha roto del todo. Suele haber mucha hinchazón, el tobillo se nota inestable y no se puede apoyar. Es el grado que más atención requiere.
Cuándo ir a urgencias
Si notas alguna de estas señales, que te vean ese mismo día:
- No puedes apoyar el pie ni dar cuatro pasos.
- Duele al apretar el hueso: los bultos del tobillo, el borde externo del pie o la base del quinto dedo.
- El tobillo o el pie se ven deformados.
- Oíste un chasquido y se hinchó mucho de golpe.
- Notas hormigueo, o el pie frío o pálido.
- El dolor, en lugar de calmarse, va a más.
Si tienes diabetes o mala circulación, cualquier torcedura se mira siempre.
Qué hacer y qué no los primeros días
Lo que sí
- Protege el tobillo y no lo fuerces: deja de hacer lo que estabas haciendo.
- Aplica frío local unos minutos, siempre envuelto en un paño, nunca el hielo directo sobre la piel.
- Mantén el pie en alto, por encima del nivel del corazón, para bajar la hinchazón.
- Si usas compresión, que sea suave y no apriete; y toma solo la medicación que te indique tu médico.
Lo que no
- No apliques calor ni des masajes fuertes en la zona los primeros días.
- No sigas el partido ni la carrera "a ver si se pasa".
- No aprietes mucho el vendaje: si notas el pie dormido o frío, está demasiado ceñido.
- No des el tobillo por recuperado solo porque ya no duele, ni vuelvas al deporte sin haber recuperado fuerza y equilibrio.
Qué hacemos en consulta
En consulta nos interesa sobre todo el tobillo que se tuerce a menudo o que falla después de un esguince. Empezamos por una entrevista: cuántos esguinces has tenido, cómo te pasan, en qué deporte y con qué calzado. Luego exploramos el pie y el tobillo y hacemos un estudio de la pisada en la plataforma de análisis, para ver si cargas hacia fuera, y revisamos el calzado. Si la pisada lo pide, valoramos plantillas personalizadas para dar más estabilidad, te dejamos ejercicios de fuerza y equilibrio para casa y, en la fase de recuperación, quiromasaje deportivo cuando proceda. Si hace falta, pedimos una prueba de imagen o te derivamos al traumatólogo o al fisioterapeuta. Te atienden Luis Enrique y Mónica Alvarez de Torres.
Si haces deporte, lo vemos dentro de la podología deportiva, y si tienes diabetes, en pie diabético.
Cómo prevenir otro esguince
- Recupera del todo el primer esguince antes de volver a tu ritmo, aunque ya no duela.
- Trabaja el equilibrio: apoyarte sobre un pie y, poco a poco, con los ojos cerrados o sobre una superficie inestable.
- Gana fuerza en la cara externa de la pierna, que es la que frena la torsión.
- Calienta antes y usa calzado estable y con buen agarre para cada deporte.
- Cambia el calzado cuando la suela está gastada y revisa tu pisada si te tuerces a menudo.
Preguntas que nos hacen
Suele ser señal de que un esguince anterior no se recuperó del todo. El tobillo queda algo flojo, el equilibrio no se ha recuperado y cada torcedura facilita la siguiente. Es lo que se llama inestabilidad crónica de tobillo. Verlo a tiempo ayuda a cortar el círculo.
Puede ir de una simple distensión a una rotura completa del ligamento. Los grados más altos necesitan más atención y, a veces, valoración de urgencias o del traumatólogo. El grado no se adivina en casa: se valora.
La prueba de imagen se pide cuando hay sospecha de algo más que el ligamento, por ejemplo si duele al apretar el hueso, si no puedes apoyar o si el dolor no mejora. La indica el profesional que te valora. En la clínica valoramos el pie y, si hace falta, se pide o se deriva.
Depende del grado. En los leves se suele poder caminar con cuidado; en los moderados cuesta apoyar y en los graves no se puede. Si no eres capaz de dar unos pasos, es motivo para que te vean ese mismo día.
Cuando la pisada carga hacia fuera, una plantilla personalizada puede dar más estabilidad al apoyo. No sustituye a los ejercicios de fuerza y equilibrio, trabaja con ellos. Por eso antes hacemos el estudio de la pisada: se mide, no se adivina.
Si te tuerces el tobillo a menudo, si notas que se te va o si quieres recuperarte bien de un esguince para que no se repita. También si quieres revisar tu pisada o tu calzado. Somos podólogos en Barcelona y valoramos por qué se tuerce tu tobillo.
Si tu tobillo se tuerce una y otra vez, vale la pena mirar por qué. Pide cita en Maestros de los Pies, en Sarrià-Sant Gervasi, y lo valoramos.
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