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Guía · Podología · Sarrià-Sant Gervasi

Limpieza de instrumentos, ultrasonidos, empaquetado y autoclave: por qué lo hacemos siempre

Antes de tocarte los pies, el instrumental ya ha pasado por cuatro pasos. Aquí te contamos cuáles son y por qué los hacemos siempre, con cada paciente.

Sillón de podología y carro con el instrumental en la Clínica Maestros de los Pies, Barcelona

Por qué lo hacemos siempre, con cada paciente

En la consulta trabajamos con uñas, durezas y a veces con pequeñas heridas. Por ahí se pueden transmitir hongos, verrugas, bacterias y virus de la sangre. Para cortar esa vía, cada instrumento que te toca llega estéril y sale a procesar en cuanto terminamos. No es un extra ni algo que hagamos de vez en cuando: es el punto de partida de cada cita. Lo hacemos en la quiropodia, en la cirugía de la uña y en cualquier cura del pie diabético.

Qué se puede transmitir con un instrumento mal procesado

  • Hongos de la piel y de las uñas.
  • Verrugas plantares, que las produce el virus del papiloma.
  • Bacterias que pueden infectar una herida pequeña.
  • Virus de la sangre como las hepatitis B y C.
  • Esporas de bacterias y hongos, que resisten a muchos desinfectantes.

Los cuatro pasos de la esterilización del instrumental

Dibujo de los cuatro pasos de la esterilización del instrumental del podólogo: limpieza de instrumentos, ultrasonidos, empaquetado en bolsa sellada y autoclave
Limpieza, ultrasonidos, empaquetado y autoclave: siempre en este orden y después de cada paciente.
  1. Limpieza de los instrumentos

    Con guantes, lavamos y cepillamos cada instrumento con detergente para quitar restos de piel, de uña, de sangre o del polvo del fresado. Sin esta limpieza la esterilización no llega bien. La suciedad hace de escudo y protege a los microorganismos justo de lo que queremos eliminar.

  2. Ultrasonidos

    Metemos el instrumental en una cubeta con líquido limpiador. Las ondas forman microburbujas que despegan la suciedad de ranuras, bisagras y dientes de alicates y pinzas, donde el cepillo no entra. Después se aclara y se seca bien.

  3. Empaquetado

    Cada instrumento o juego se mete en una bolsa de esterilización sellada, con la fecha y un indicador que cambia de color al pasar por el autoclave. Así sabemos que ese ciclo ha funcionado. Y se mantiene estéril dentro de la bolsa hasta que la abrimos delante de ti.

  4. Autoclave

    El autoclave aplica vapor de agua a presión y a alta temperatura, habitualmente 134 °C durante unos minutos. Ese vapor elimina bacterias, virus, hongos y también las esporas, que resisten a los desinfectantes. Cada ciclo se controla para comprobar que ha alcanzado la temperatura y la presión necesarias.

Por qué en este orden

El orden no es casual: cada paso prepara al siguiente y, si uno falla, el que viene detrás no lo compensa. Sin limpieza previa queda suciedad, y el vapor del autoclave no atraviesa esa capa para llegar a lo que hay debajo. Por eso primero se limpia, luego ultrasonidos para lo que no se ve, después se empaqueta y al final se esteriliza.

Desinfectar no es esterilizar

Desinfectar y esterilizar no son lo mismo, aunque suenen parecido. El alcohol o un desinfectante reducen la cantidad de gérmenes, pero dejan vivas las esporas, que son las formas más resistentes. Esterilizar en autoclave elimina también esas esporas, y por eso el instrumental que entra en contacto contigo pasa por el autoclave y no solo por un desinfectante.

Lo que es de un solo uso, a la basura

Hay material que no se reutiliza: las hojas de bisturí, los guantes y algunas limas son de un solo uso. En cuanto terminamos contigo van a la basura, nunca pasan a otro paciente.

En qué te puedes fijar en la consulta

  • Que la bolsa esté cerrada y la abramos delante de ti.
  • Que el indicador de la bolsa haya cambiado de color.
  • Que los guantes sean nuevos en cada cita.
  • Que el material de un solo uso se abra en el momento.
  • Que el instrumental usado se retire al terminar para volver a procesarlo.

Preguntas que nos hacen

Sí. Al cortar una uña o rebajar una dureza puede haber contacto con piel, con sangre o con una herida que ni se nota. Ese mismo instrumento tocará a otra persona, así que tiene que llegar estéril siempre.

Es un aparato que esteriliza con vapor de agua a presión y a alta temperatura. Ese calor elimina bacterias, virus, hongos y esporas. Es el paso que de verdad deja el instrumental estéril.

El alcohol desinfecta, que no es lo mismo que esterilizar. Baja la cantidad de gérmenes, pero no acaba con las esporas. Por eso el instrumental pasa por el autoclave y no solo por un líquido.

Porque esa es la prueba de que el instrumental no se ha usado desde que salió del autoclave. Si la bolsa está cerrada y el indicador ha cambiado de color, sabes que ese material está estéril para ti. Abrirla en tu presencia cierra el círculo.

Las fresas que se reutilizan pasan por el mismo proceso de limpieza, ultrasonidos y autoclave, y las de un solo uso se tiran tras la cita. El torno se limpia y se desinfecta entre paciente y paciente.

Si tienes cualquier duda sobre cómo trabajamos, pregúntanos sin problema. Pide tu cita en la clínica y te atendemos con el instrumental listo y estéril.

Sarrià-Sant Gervasi · Barcelona

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