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02 · Podología · Sarrià-Sant Gervasi

Tipos de exostosis de pie: diagnóstico y tratamiento

Un hueso que sobresale y roza con el zapato. Te contamos los tipos de exostosis del pie, cómo se diagnostican y cuándo se tratan.

Luis Enrique Alvarez de Torres, podólogo de la Clínica Maestros de los Pies en Barcelona, que valora los distintos tipos de exostosis de pie y su tratamiento

Qué es una exostosis en el pie

Una exostosis es un crecimiento benigno de hueso: un bulto o pico duro que sale en la superficie del hueso. En el pie molesta sobre todo porque roza con el calzado o presiona la piel, la uña o un nervio. La piel se irrita, salen durezas o helomas encima y a veces se inflama una pequeña bolsa (bursitis).

Puede aparecer por roces y microtraumatismos repetidos, por la forma de tu pie y de pisar, por artrosis, por golpes antiguos o por el crecimiento en la edad joven. Muchas exostosis no dan ningún síntoma y no hay que hacer nada. Se tratan cuando duelen o molestan.

Tipos de exostosis de pie

Hay varios tipos de exostosis en el pie según dónde salen. Cada uno molesta de una forma y cada uno se trata distinto.

  1. Exostosis subungueal

    Bajo la uña. Es un pico de hueso que crece bajo la uña, sobre todo en el dedo gordo. Levanta o deforma la uña y duele al presionar o con el zapato. Es frecuente en gente joven y deportista, se confunde con uña encarnada, verruga u hongos, y como es hueso suele necesitar una pequeña cirugía para retirarlo.

  2. Deformidad de Haglund

    Parte de atrás del talón. Es un bulto en la parte posterior del talón, donde se inserta el tendón de Aquiles. Roza con el contrafuerte del zapato, se enrojece y puede inflamarse una bolsa. Se relaciona con calzado de contrafuerte rígido, pie cavo y gemelos tensos.

  3. Espolón calcáneo

    Debajo del talón. Es una exostosis en la parte de abajo del talón, donde se inserta la fascia plantar. Muchas veces no duele por sí sola y el dolor viene de la fascia: lo explicamos en la página del espolón calcáneo.

  4. Exostosis dorsal

    Empeine. Es un bulto duro en la parte de arriba del pie, sobre las articulaciones del mediopié. Suele aparecer por artrosis o pie cavo y roza con la lengüeta y los cordones. A veces da hormigueo porque presiona un nervio.

  5. Exostosis del dedo gordo por artrosis

    Encima del dedo gordo. Es un pico de hueso sobre la articulación del dedo gordo (hallux limitus o rigidus). Duele y no deja doblar bien el dedo al caminar. Con el tiempo cuesta más apoyar y despegar el pie del suelo.

  6. Exostosis en los dedos

    Falanges y entre dedos. Son pequeños picos de hueso en las falanges, típicos en dedos en garra o en martillo y en el quinto dedo, o entre dos dedos. Provocan helomas que vuelven siempre en el mismo sitio por el roce o la presión. Mientras esté el hueso debajo, la dureza tiende a reaparecer.

  7. Juanete y juanete de sastre

    Lados del antepié. Son la prominencia de la cabeza del primer metatarsiano o del quinto. Tienen cada uno su propia página, con su diagnóstico y su tratamiento: juanetes (hallux valgus) y juanete de sastre.

  8. Osteocondroma

    Niños y adolescentes. Es una exostosis que aparece en la etapa de crecimiento, un crecimiento benigno de hueso y cartílago. Se vigila con pruebas de imagen. Se valora retirarlo si molesta o si crece.

Señales de una exostosis

Estas son las señales que más nos hacen sospechar una exostosis en el pie.

  • Un bulto duro que no se mueve bajo la piel.
  • Dolor o roce con el zapato justo en ese punto.
  • Piel enrojecida, con una dureza o un heloma encima que vuelve.
  • Uña levantada o deformada, si está bajo la uña.
  • Dificultad para encontrar calzado que no apriete ahí.
  • A veces hormigueo o inflamación alrededor del bulto.

Con qué se confunde

Una exostosis se puede confundir con un ganglión (un bulto blando de líquido, el quiste sinovial en el pie), con una bursitis, con una verruga, con una uña encarnada o con un heloma sin hueso debajo. Por eso hace falta un diagnóstico y ver el hueso, para tratar lo que realmente hay. Conviene consultar pronto si el bulto crece rápido, si duele en reposo o por la noche, o si la piel de encima se abre o se ulcera, sobre todo si eres diabético.

Una mancha oscura bajo la uña después de un golpe o de un roce suele ser sangre: lo explicamos en por qué se produce el hematoma subungueal.

Diagnóstico de la exostosis

El objetivo es confirmar que hay hueso debajo, ver su tamaño y su forma, y entender por qué molesta. Se mide, no se adivina.

  1. Entrevista y exploración

    Preguntamos desde cuándo lo notas, qué calzado usas, qué deporte haces y qué es lo que más te molesta. Luego palpamos el bulto y vemos el roce, la piel, la uña y la movilidad de la articulación.

  2. Estudio de la pisada

    Con la plataforma de presiones y el análisis caminando y corriendo vemos dónde carga y dónde roza tu pie. Así sabemos si la forma de pisar está influyendo en la exostosis.

  3. Radiografía

    Es la prueba que confirma la exostosis y muestra su tamaño y su forma. La pide el podólogo y se hace en un centro de imagen cuando hace falta.

  4. Ecografía o resonancia si hace falta

    Se piden para mirar las partes blandas, como una bolsa inflamada o un nervio presionado. El TAC se reserva para casos concretos. Todas se hacen en un centro de imagen cuando el podólogo las considera necesarias.

Tratamiento de la exostosis en Barcelona

Casi siempre se empieza por lo conservador, que es lo que no opera. La cirugía es el último paso, no el primero.

  1. Calzado adecuado

    Zapato ancho, sin costuras ni contrafuerte duro justo sobre el bulto. A veces basta con atar los cordones saltando el ojal que presiona para quitar el roce.

  2. Siliconas y protectores a medida

    Hacemos en consulta ortesis de silicona, protectores y almohadillas a tu medida. Sirven para descargar el punto exacto que roza y ayudar a aliviar la molestia.

  3. Plantillas personalizadas

    Si la forma de pisar influye, fabricamos plantillas a medida en nuestro taller. Reparten la carga y ayudan a reducir la presión sobre la zona de la exostosis.

  4. Quiropodia y cuidado de la uña

    Retiramos las durezas y los helomas que salen encima del bulto y cuidamos la uña cuando está afectada. Alivia, aunque si el hueso sigue debajo la dureza tiende a volver.

  5. Infiltraciones en casos concretos

    En algunos casos, cuando hay una bolsa inflamada, se valora una infiltración para bajar la inflamación de la zona. Se decide en consulta según cada pie.

  6. Cirugía ósea

    Cuando con todo lo anterior sigue doliendo, se retira el exceso de hueso. Se hace con anestesia local, sin ingreso y vuelves a casa el mismo día, y por mínima incisión cuando el caso lo permite. La exostosis subungueal suele necesitar cirugía, y después te explicamos calzado, curas y revisiones hasta el alta.

Qué hacer y qué no en casa

  • No cortes ni limes las durezas en casa con cuchillas.
  • No fuerces zapatos que ya sabes que rozan en ese punto.
  • No uses protectores genéricos a ciegas, pueden cambiar la presión a otro sitio.
  • Vigila la piel de encima del bulto, sobre todo si eres diabético.
  • Consulta si el bulto cambia de tamaño o empieza a doler más.

Preguntas que nos hacen

Los más frecuentes son la exostosis subungueal (bajo la uña), la deformidad de Haglund (detrás del talón), el espolón calcáneo (debajo del talón), la exostosis dorsal (empeine), la del dedo gordo por artrosis, las de los dedos, los juanetes y el osteocondroma en edad de crecimiento. Cada uno sale en un sitio distinto y se trata distinto.

Una exostosis es un crecimiento benigno de hueso. Lo que suele dar problemas es la molestia y el roce con el calzado. Conviene mirarla cuando crece, duele en reposo o la piel de encima se irrita.

Con la entrevista y la exploración del pie, el estudio de la pisada y una radiografía, que es la prueba que confirma el hueso. Si hace falta mirar partes blandas, se añade ecografía o resonancia.

El bulto de hueso no desaparece sin cirugía, pero muchas veces no hace falta operar. Con calzado adecuado, siliconas, plantillas y cuidado de las durezas se puede aliviar la molestia en muchos casos.

Se retira el exceso de hueso con anestesia local, sin ingreso y vuelves a casa el mismo día. Cuando el caso lo permite se hace por mínima incisión, aunque no todos los casos la admiten: eso se decide en consulta tras valorar las pruebas de imagen.

Cuando notes un bulto duro que roza con el zapato, te duela al apoyar, salga una dureza que siempre vuelve o se te deforme una uña. Antes si el bulto crece rápido, duele por la noche o la piel se abre.

Sarrià-Sant Gervasi · Barcelona

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